14 diciembre, 2009

oscuro, torpe, malo, el que la habita...

Ya es tarde, de madrugada, como cada día y me siento frente al ordenador porque, no sé qué es lo que quiero escribir, pero tengo la necesidad de hacerlo. Se me acumulan muchas ideas que me faltan pulir para poder ponerlas y explicarlas por aquí, se me entremezclan y no vislumbro a cual atacar, estoy un poco perdido, pero se como quiero acabar, así que espero no perderme por el camino.

Antes de nada citaré a una persona a la que admiro, que descubrí tarde, pero que tanto su obra como lo poco que he oído y visto de su persona me ha encantado, se nos fue hace no mucho, como decía un amigo suyo y otra referencia personal como sabéis, “¿Y por qué no se mueren los hijos de puta, carajo? Joaquín Sabina dixit. Pues eso, que se lo llevaron las musas hace no mucho pero que como gran autor queda su obra y aquí un poema que dice más de lo que pone y que, en un momento de mi vida, me marcó bastante.

In memoriam de Ángel González

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.

Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Lo he leído muchas veces, tantas que decir un número aproximado quedaría pedante y de intelectuales de catálogo obscenos y detestables, estuvo plasmado en un mural de mi habitación de la residencia durante dos cursos y lo llevo escrito en mi libreta de apuntes variados y cosas a recordar. Cada cierto número de veces de lectura he sacado una conclusión diferente de lo que dice, imagino que como las canciones, dependiendo del estado de ánimo o de la reciente experiencia vital sacamos o extraemos unas u otras cosas o damos unos u otros significados a las palabras.

Hoy me viene a la cabeza el último verso, porque en cierta manera me siento así, oscuro, torpe y malo. Porque me equivoco y no me duele hacerlo, lo hago demasiado y he aprendido en cierta manera a aguantarme a tolerarme, a conocer mis defectos y a intentar pulirlos, porque se que errar es humano y no busco la perfección, si no que intento ser capaz de saber cuándo yerro y sobre todo de pedir disculpas y de, como he dicho, mejorar y aprender de los errores.

No me creo el: “es que soy así”, claro que lo somos y no debemos negarlo, pero no puede servir de excusa, yo soy el mismo pero sin embargo, he cambiado a lo largo de mi vida, por lo cual no puedo argumentar todos mis comportamientos basándome en una forma de ser, que se a ciencia cierta que evoluciona por lo que no es un criterio fijo. Si pongo una piedra en la tierra puedo asegurar que no se hundirá, porque la tierra es fija, sin embargo si la pongo en un río no puedo asegurarlo porque es cambiante y dinámico.

Por eso, siempre que he sido consciente de haber hecho algo mal, he pedido disculpas, he intentado reparar el error o el daño si este se hubiera dado y he intentado no volver a repetirlo en el tiempo. Pero hay un tipo de fallo personal que me duele y me hace sentirme como describe el poema y es cuando ese error o bien afecta a otra persona por mi culpa o hace que una persona se lleve una impresión distorsionada de mi por ello. Porque, por suerte o desgracia, creo tener la habilidad de saber qué impresión tiene la gente de mi, estoy muy seguro de cómo soy por lo que proyecto una imagen clara y además me gusta esa imagen que proyecto, porque es lo que soy y me gusta como soy. Esto que, me ha quedado un poco chulesco, no creo que sea una habilidad muy extendida aunque pueda parecer lo contrario y claro, cuando ocurre que hago algo que creo ha servido para que una persona o un grupo de personas que aprecio o tengo en alta consideración, tengan una imagen que no es real de mi, me preocupa y esa preocupación me persigue como un cobrador del frac, sin descanso y en cualquier lugar y momento.

Quede claro que esto no se da, por el hecho de que quiera que todo el mundo tenga una buena opinión de mí, ni muchísimo menos, espero y deseo que haya gente a la cual mi forma de ser no les guste, porque no hay mayor refutación para nuestra forma de ser que la no aceptación de gente que no es afín a ti. Si a alguien que es del Madrid otro individuo del Madrid le dice lo madridista que es, se sentirá más de su equipo, si se lo dice uno del barsa, se sentirá mucho más de su equipo, por contraposición al contrario. Es un ejemplo tonto y hay infinitos más pero creo que ha quedado clara la explicación. Hay que tener enemigos, es buena señal.

No es eso, no pretendo gustar a todas las personas que conozco, me preocupa el hecho de que no se me vea como soy, no me gusta que se me evalúe por una ficción de mí si no por como realmente soy o pueda ser, siendo el resultado de ese examen el que fuere, eso no me preocupa tanto.

Hace no mucho, creo que me equivoqué, no voy a reproducir lo ocurrido y a las personas afectadas las daré una explicación coherente, porque la tengo y porque se la debo. No es nada grave, es más, explicado sería anecdótico e incluso insignificante, pero se que proyecté una imagen que no es la mía y me duele porque a cierta gente de ese día, que está ahora conociéndome quiero que me conozcan sin el lastre de rememorar las palabras dichas ese día. Porque son gente que merecen la pena y porque no quiero que parezca, que cuando los trato ahora, mis palabras por ser contrarias a las de aquel día, puedan parecer mentira.

Como escribí hace poco, aquello fueron palabras y sé que puedo contradecirlas con mis hechos y mis actos, que esos no saben ni pueden mentir.

Espero que esto no sea un borrón que tapar con tip-ex y escribir encima, si no, un borrón que tapar pero sin escribir encima, no volver a ello, no justificarme, si no olvidarlo, porque simplemente fue mentira.

Hoy uso este espacio para mi propio beneficio para sentirme menos oscuro, torpe y malo. Espero dentro de no mucho tiempo utilizar este poema para hablar de la belleza, porque esta es otras de las cosas que dice, porque en este juego de palabras puestas con eufonía en verso, subyace un pensamiento muy profundo pero sencillo a la vez, de lo subjetivo de la belleza, de que las cosas no son bellas por sí mismas, si no que las hacemos bellas nosotros, pero bueno, queda pendiente esta reflexión para dentro de un tiempo.

Ya para acabar, como en el fondo, este poema es un poema de amor y últimamente me rodean continuos amores y desamores de mis seres cercanos, y hay muchas lágrimas y muchos te quiero no correspondidos, dejo esta canción con doble posibilidad. El que esté enamorado que se la dedique a quien tenga por compañero y el que no lo esté que la guarde para poder algún día ponérsela a alguien, porque a todos nos encantaría que la persona que te quiere te dedique esta canción y haga suyas las palabras que dice, porque son pocas y muy llanas, pero dicen mucho…


10 diciembre, 2009

Todos somos ratones coloraos

Hay un genio, que personalmente me encanta y que alguna vez he puesto algo de el y creo que debo volver a hacerlo.

Son un consejo y dos definiciones, merece la pena escucharlo varias veces, para asimilar todo lo que dice, estoy de acuerdo en todo, disfrutad...

CONSEJO




DEFINICION DE FELICIDAD



DEFINICION DE VIVIR

04 diciembre, 2009

Películas Otoñales

Tengo varias cosas en la cabeza, pero ninguna terminada, así que mientras os dejaré una serie de retales de películas que recomiendo ver, porque son bonitas y son muy otoñales, merecen la pena...van dedicadas a todas esas personas que tienen problemas de corazón, que últimamente son demasiadas, para que sepan que no estarán solos ni solas y que merece la pena luchar y que a veces hay que saber rendirse...



Película: TU VIDA EN 65 MINUTOS





Película: AZUL OSCURO CASI NEGRO





Película: MI VIDA SIN MI





Película: BAILAME EL AGUA







Película: REQUIEM POR UN SUEÑO


Película: EL DIARIO DE NOA





Película: MAR ADENTRO



28 noviembre, 2009

Fijarse en cosas de niña pequeña

Dos cosillas rápidas, hay un ANGELIto que me ayuda con esto de la edición del blog, que uno de html sabe entre cero y nada, en lo que arreglo y adecento el tema, recomiendo que para leer los artículos en vez de leerlo en la página principal que aparece feo y sin separaciones de párrafos, etc. pincheis en el título de cada artículo que os lleva al artículo el solito y allí se lee mejor.
Y segundo, he añadido una forma un poco sosilla de evaluar las entradas, que aparece al final de cada artículo, me gustaría que puntuarais, por favor , el ego lo tengo ya muy grande así que sed sinceros, que la amistad que me une con vosotros no ciegue vuestro gusto. Se echan en falta mas comentarios, animaros.


Hace no mucho hablaba con una buena amiga, de esas que ya no se desean, ni se pueden amar, de esas que sólo quieres, mucho, eso sí, pero que trasciende al primario hecho de ser un hombre y una mujer en edad fértil,(tengo pendiente la idea de la diferencia entre desear, querer y amar, espero un día poder explicarla desde mi punto de vista), como decía charlábamos sobre el bien, el mal y el sexo de los ángeles y de que ahora vive en Valencia pero que anhela la estepa castellana, tranquila, pronto cambiarás el mediterráneo por el duro invierno castellano, ten paciencia. Comentábamos lo falsas que son las palabras, lo acostumbrados que estamos a ellas, a creérnoslas, a no poder en duda aquello que nos dicen, a que nos fiamos, sobre todo si aquello que escuchamos es precisamente lo que queremos escuchar.

Nos fiamos de los dos sentidos más torpes que tenemos, el oído y la vista, fijaros si no que un montón de gente lleva gafas o lleva audífono, pero no creo que conozcamos mucha gente que lleve algo en la nariz para oler mejor o en las manos para sentir más, ni en la lengua para degustar mejor. La naturaleza es sabia y cuando un niño pequeño tiene que aprender que es el mundo, descubrir las cosas, conocer, lo que hace es tocarlas, toca todo, es más tienen la sana tendencia de degustarlas, las tocan y las prueban, sean la teta de su madre o las llaves de un familiar o el juguete que le acabas de dar. Sin embargo los “mayores” compramos las cosas por lo que vemos en anuncios o te acuestas con alguien por el volumen de su pecho o por las tonterías que es capaz de decir en un bar. Hasta los perros, seres aparentemente inferiores al hombre, antes de fiarse de algo o alguien lo huelen o lo muerden, no lo miran o lo escuchan.

Las palabras se banalizan, pierden importancia, significado, en estos tiempos de tuentis y facebooks, de correos y mensajes de texto, estamos hartos de leer, palabras como “besos”, “te quiero”, “que tal?”... Yo no recuerdo que cuando teníamos el teléfono fijo ese de ruleta que marcar un número era un ejercicio físico en sí mismo, acabar ninguna conversación con la palabra besos. Y con lo bonito que es un beso, de esos largos, lentos, de enfrentar interminables segundos los labios apenas rozándose y juntar los labios levemente, como pidiendo perdón o incluso de esos lascivos con la lengua jugando en la boca de la otra persona o los que me daba mi abuela que me dejaba hasta moratón de la fuerza con la que me los daba, con lo bonito que es un beso, que insignificante queda cuando está en este contexto: “hmos palmao de 12 kdamos en la plaza a las 11 yo llevo el ron no se te olviden los hielos besos”, casi, casi, igual.

Para romper el hielo en el Messenger solemos usar un qué tal?, el que escribe el que más lo usa dicho sea de paso, que tal qué? qué tal el Madrid-barsa? qué tal la almorrana? qué tal están las plantas del balcón?.

Pero el premio gordo se lo lleva el “te quiero”. Este año que he recuperado la sana costumbre de hacer campamentos en los cuales hay ingentes cantidades de niños y adolescentes, me he visto avocado a poblar mi tuenti de ellos. Veo con curiosidad, como en la comunicación entre la gente de su edad, el mensaje en la inmensa mayoría de las veces acaba con un te quiero. Y yo pienso, que pena no haber nacido 10 años después, me iban a querer más que a un oso amoroso. Pero bueno, son chavales o aunque sean ya jóvenes han crecido con esa costumbre y todos somos víctimas de nuestro tiempo, no me parece mal, siempre será mejor acabar con un te quiero que acabarlo con un hasta luego Lucas, por ejemplo.

Pero fuera de esto último, que en un ejercicio de autocrítica diré que era demagógico a todas luces, pero que me permito porque para eso escribo yo, solemos tener como el culmen de una relación amorosa el decir estas dos palabras. Está claro que a todos nos encanta que nuestra pareja nos diga, te quiero, incluso un amigo que te diga te quiero, que no solemos decirlo porque queda socialmente como fuera de contexto, pero que deberíamos decirlo más a menudo, entre otras cosas porque, salvo promiscuos y ninfómanas, solemos tener más amigos que parejas. Incluso a veces ni siquiera esperamos a que nos lo digan, si no que preguntamos ¿me quieres?, vaya pregunta, salvo cuando queremos cortar con alguna pareja y nos hacemos los dignos y a esa respuesta decimos NO, para quitarnos responsabilidad y pena de encima, es decir, salvo cuando la usamos como auto defensa o protección, ¿quién tiene el arrojo suficiente para responder que no a esa pregunta?, ¿Quién pregunta eso sin querer que le respondan que si? Creo que deberíamos pensar que implica el querer, creo que sinceramente confundimos el querer por culpa de la riqueza de significados de la palabra, ya que se puede querer ir al baño, querer solomillo de segundo plato, o se puede querer a una persona y creo que es obvio que no es comparable una cosa con otra. Te quiero implica muchas otras cosas.

No es el objeto de esta reflexión analizar el mal uso de un verbo, si no la excesiva importancia que damos a las palabras. Nos gusta que nos digan te quiero, pero el querer no se dice, se hace sentir, ¿es más importante decirte que te quiero cada vez que hablamos o hacerte sentir querido todos los minutos de una vida?. Es muy fácil mentir, es muy fácil decir si, te quiero, pero es muy difícil querer, las palabras pueden mentir, sin darnos cuenta, las palabras se pueden corregir diciendo que no querías decir exactamente eso, que lo has malinterpretado, los hechos son más difíciles de fingir, esos perduran, los ves, los tocas, los sientes, los disfrutas, las palabras, como decía Bécquer, son aire y van al aire.

Ya para acabar con esta palabra tan bonita, diré que es fácil hablar, hablar bien NO, que es fácil follar, follar bien NO, que es fácil querer, querer bien NO.

Pondré un ejemplo bastante gráfico. Un maltratador seguro que alguna vez o incluso mil veces habrá dicho a su víctima que la quiere, el que quiere a su pareja jamás la maltratará.

Fuera de ser una cruzada en contra del lenguaje, de las palabras, de lo dicho o lo escrito, es una apología a los hechos, que los estamos dejando de lado, que no los exigimos y deberíamos. Las palabras son bonitas y son necesarias, sobre todo las que hacen reír, las que hacen llorar, las que se dicen para animar, las que se usan para hacer bien o simplemente las que son bonitas o las que se usan bien.

Pero como dije en el artículo anterior, las palabras llegan hasta donde llegan, ¿Cómo puedes describir un orgasmo?¿cómo puedes describir un reencuentro con una persona que hace 4 años que no ves?¿cómo puedes describir lo que se siente cuando tienes a un ser querido llorando en tu hombro?, no se puede poner en palabras, las palabras llegan hasta donde los sentimientos empiezan y los sentimientos se viven, se disfrutan, se paladean. Por eso hay que tener orgasmos y hay que juntarse con la gente que no ves y hay que llorar en el hombro de los seres queridos.

Nos hacemos vagos, vivimos poco, nos vale con que nos lo cuenten, con verlo por la tele, preferimos hablar que no estar, preferimos renunciar que arriesgar, nos obligamos a ser cobardes.

Me he dedicado últimamente a intentar vivir, a llevar a cabo aquello que antes pensaba en hacer, a pensar menos y actuar más. Sigo teniendo mis miedos, mis estúpidos prejuicios y me sigo dejando llevar por el qué pensarán, sigo evaluando aún demasiado las consecuencias, me sigo frenando. Pero bueno, creo que poco a poco voy mejorando y espero cada vez ser mejor en esto, porque sinceramente, es más importante de lo que creemos, igual es lo más importante, porque salvo algún creyente en reencarnaciones, esta vida es la que tenemos, una y solo una y esta es la única que podemos vivir. Es mejor vivir errando o equivocado o que saber lo que sería bueno hacer o vivir.

Se puede decir mil y una veces, nos tenemos que juntar o a ver cuando te voy a visitar, no lo hagas, coge el coche, coge un tren, no duermas una noche, abúrrete para llegar pero vete allí donde esté la persona que quieres ver, preséntate allí y estate con ella. Descuádrale todos los planes que tenga, pasa un ahora con ella, una tarde, una semana, no digas voy a ir, hazlo.

Se puede decir mañana me apunto al gimnasio o a sevillanas o a ganchillo por correo, se lo puedes decir a tus amigos, puedes decir me gustaría hacer esto o lo otro, no lo digas, abre la puerta de tu casa, ve, coge los horarios y mañana vuelve a salir por la misma puerta para ir a hacer aquello que quieres hacer, no digas quiero hacer, hazlo.

Se puede decir, que inteligente me pareces, que guapa estás en esa foto, se puede visitar a alguien, quedar para tomar cafés, ir al cine, salir de fiesta, pero si de verdad lo que quieres es besar a esa persona, bésala o dile que te encantaría besarla, no esperes una señal del cielo o de ella, no esperes que a la 15 vez que salgas con ella medio borrachos los dos la metas el morro, hazlo a las 5 de la tarde de un martes, no pienses en no hacerlo porque la quieres conservar como amiga o porque creas que pueda ocurrir tal o cual cosa, dila:”quiero besarte” o “quiero dormir contigo”, deja de volver todos los días de tu vida pensando en que si esta vez se ha sentado al lado es que puede que haya sido el momento, que se tocaba el pelo cuando hablaba contigo y has leído que en el lenguaje corporal eso significa que le gustas, deja de pedir perdón por vivir, por sentir, deja de insinuar, deja de usar palabras que envuelven lo que quieren decir, deja de pensar que si la besas que vas a ser después. Deja de pensar y de creer, hazlo.

Se puede decir que como vas a estar con esta persona que no te pega, que no es como tú, que es que es muy mayor para mi, que es muy joven para mi, que es muy maja y que me hace sentir bien pero es que no es muy guapa, que como voy a perdonarla que me sea infiel, que siempre acabo discutiendo con ella, que me ha hecho mucho daño, que siempre es lo mismo, si es la persona que crees que tiene que estar a tu lado, no des explicaciones, si lo que quieres por encima de lo pasado es estar con ella, estate, no te avergüences, si la quieres aunque no debieras, no lo dudes, hazlo.

Se puede pensar que es él o ella la persona con la que compartir una vida, la que merezca la pena, no valores que tienes una casa preciosa o un trabajo excelente o que te has hecho a la vida de la ciudad, si es la persona, si crees que es la persona, vete y síguela. Deja tu trabajo, tu casa, tu ciudad, tu país, vete, renuncia, sacrifícate, si crees que es él, no lo piensas, hazlo.

Se puede pensar, que has hecho una carrera para trabajar de esto o de lo otro, que llevo 3 años trabajando de ello y me van a ascender, que aquí cobro 1.200 €, que como voy a decir que trabajo cuidando girasoles en invernaderos o que prefiero levantarme a las 4:30 que trabajar de 8 a 15, haz el trabajo que quieres hacer, cobra menos, trabaja más, ten un curro que no sea el que tus padres habrían querido para ti, que no se va en traje o que te ensucias las manos, no lo pienses, hazlo.

Hay algo que si se puede decir, si lo sientes, di te quiero, acompáñalo de actos, quiere, déjate querer, siente, toca, mete mano, vive…

Una vida para hacer cosas, solo una, no tengamos miedo al no, a sufrir, a no hacer lo correcto, a fallar. Hay que fallar, muchas veces, las que hagan faltas, de los más grandes fallos salen los más maravillosos aciertos.

Equivocaros, arriesgad, merece la pena intentarlo. Tenemos amigos que se reirán de aquel día que te pegaron un torta por intentar besar a una chica, tenemos amigos que tomarán un café mientras le cuentas que lo intestaste pero que dijo que no, tenemos amigos que te dejarán su hombro cuando algo te salga mal, tendrás amigos que te dirán que les da igual en que trabajes o cuanto ganas que no están contigo por nada ni semejante a eso, tenemos amigos que sentirán envidia sana de ver que dejaste una vida perfecta para estar con la persona que quieres, tenemos amigos que se alegrarán de que tengas una persona que te hace feliz, tenemos amigos que te echan de menos aunque no los vayas a ver, tenemos amigos que prefieren que lo intentes a que no lo vivas.

Seamos como niños pequeños, que todo nos sorprenda como si fuera la primera vez, que cuando te hagan una carantoña devolvamos una sonrisa, que toquemos todos, que durmamos abrazados a una teta, que probemos, que no tengamos miedo. Que cuando te miren vean que eres feliz, porque cuando te ven feliz haces feliz al resto, como un niño pequeño…





23 noviembre, 2009

Sabina como pretexto

Este blog no promete ni prometió nunca una frecuencia diaria ni semanal, no pretendía ser un diario, no quiere contar que hago o dejo de hacer, si no que es un escupidero de pensamientos en voz alta, es un medio de contar a la gente que quiera escuchar, que vemos el mundo parecido, que todos pensamos, que todos deseamos, que todos sentimos y que todos nos equivocamos. Esto y mucho más, pero este fin de semana ha sido maravilloso y creo que merece ser comentado, no sirva de precedente, el que quiera saber mi día a día, ya sabe donde estoy, que venga y pregunte, será bien recibido, será bien cuidado y será parte de él.

Empezó un viernes, apertura de gira de Joaquín Sabina, podría dedicar tantas horas a este jodido mito viviente, que quedaría aburrido, pero resaltaré una virtud igual desconocida por muchos, pero que para mí se ha confirmado y es que es un gran pretexto. Es una excusa para estar horas y horas cantando sus canciones en una casa de un pueblo de Valladolid llena de amigos hace años, a gritos, a berridos incluso, viendo como David B. subido a una silla y el resto de imitadores cantaban hasta que la voz se apague. Es un pretexto para juntar hace años en uno de sus conciertos a unos pocos amigos y esta vez a otros pocos y compartir momentos inolvidables. Es un pretexto para ver a tu madre y a tu hermana disfrutando de su felicidad por ver a su cantante preferido. Fueron 3 horas de concierto, parecieron 10 minutos, pero disfruté como si hubieran sido días enteros, porque no vi el concierto de mi artista preferido, no canté todas y cada una de las letras, no salté, no lloré, no me olvidé del resto del mundo, no, no es eso, no es que hiciera todo eso, es que lo hice en compañía de gente especial y con la presencia de mi familia, es que los momentos más importantes de nuestra vida, no son aquellos en los que cumples sueños y metas que te gustaría hacer o conseguir, si no cuando los cumples con la gente que quieres o cuando estás presentes en los suyos. PORQUE LA FELICIDAD INDIVIDUAL NO MERECE LA PENA, es la compartida la que te llevas para siempre, por eso el 20 de noviembre de 2009 lo recordaré, no tengo ninguna duda.

Lo he intentado, pero sé que no lo he conseguido, no se puede poner en palabras las sensaciones y sentimientos que afloraron a lo largo de ese concierto, lo siento, las palabras llegan hasta donde llegan.

Ha habido dos noches largas, diferentes, casi antagónicas, en una éramos 3 amigos en la otra 11 personas entre amigos y conocidos, de tiempo atrás y de reciente conocimiento. Fueron muy diferentes pero con su encanto particular, no cambio ninguna, pero una fue especial, cuando 3 viejos amigos vuelven a tener 18 años y beben tequilas a las 6 de la mañana y son abofeteados por señoritas y desayunan chorizo y hacen eses para llegar a su portal, cuando no bailan si no que flotan, cuando los echan de todos los bares, cuando no hablan si no que filosofan, cuando disfrutan y cuando son felices, cuando ocurre todo eso, las noches se convierten en especiales y esa la fue. Será recordada, pero quedará entre caballeros.

La otra empezó con anécdotas de primeras menstruaciones y acabó cantando a Rocío Jurado, durmiendo de dos en dos y en sofás y desayunando todos en pijama, una noche rara, bonita, curiosa, mereció la pena, la noche y la gente que conocí. Se nos escapó una gaditana, que ha descubierto que los castellanos somos buena gente pero algo secos, prometo compensarla algún día, no se nos volverá a escapar.

Entre medias un reencuentro, un partido de baloncesto como excusa y un gran amigo, un viejo amigo, de esos que se hacen con 15 años y quedas inexorablemente unido a él toda una vida, que no has compartido grandes momentos, que no lo has visto casi nada desde entonces, pero que trasciende de todas esas cosas, de los que das abrazos de los que se sienten, de los que se necesitan. Ahora que nuestras vidas han transcurrido por caminos diferentes, lo ves y parece que nos hubiéramos visto todos los días, que habláramos casi siempre y no ha sido así, pero no hace falta explicaciones, no hace falta nada, que sensación tan especial. Antonio gracias por volver a aparecer.

Algún día contaré como fue el último día que jugué mi último partido de baloncesto, no lo he hecho nunca, ya no lo que pasó si no lo que no se cuenta. En ese partido mi rival fue el, fue mi amigo, aún recuerdo el abrazo cuando acabó ese partido, esas cosas no se olvidan, quizá fue ese momento el que nos unió de una forma que trasciende los formalismos de las amistades. El día que cerré 18 años de mi vida en un pueblo perdido del norte de León, fue el el que estuvo allí, por eso cuando lo he vuelto a abrazar después de años, ha sido otro momento de esos que no se olvidan.

Ha habido más, he recibido mensajes de móvil, otro de correo y alguna llamada de seres muy queridos, que espero ver pronto, porque los echo de menos más de lo que se lo demuestro a veces. Señor del bourbon déjate caer por aquí, queremos que vengas.

Para cerrar esta locura de sensaciones, que creo aún no he asimilado del todo, una amiga me ha escrito porque me necesitaba según ella y la he escuchado, que era lo que realmente necesitaba, lo comentado no trascenderá por razones obvias, la persona que quiere está muy lejos, a 4000 km, que diferente a cuando éramos chavales y lejos era que estuviera en el otro lado de la ciudad. Sabe lo que quiere y sabe lo que tiene que hacer, pero como todos tiene miedo. No se dan consejos en estos casos, porque no valen, solo repetirla que hay una vida para hacer las cosas que quieres y una vida para arrepentirse de las que no hicimos, con un pequeño problema y es que hay que elegir una de las dos, cada uno que viva aquella que crea que es la buena.

Ya acabo, sólo queda el momento de las disculpas y los agradecimientos. Pido disculpas, porque a la gente que sacrifica 10 minutillos de su tiempo para leer de vez en cuando lo que pongo aquí les suele gustar lo que pongo o les interesan los temas que comento. Hoy he hablado de mí, de cosas que la mayoría desconoce o que quizá no aporten nada para ellos, pero que necesitaba contar, que necesitaba compartir, que necesitaba escribir para ver que ha sido verdad, para algún día recordarlo, porque ha habido muy poquita gente de las especiales de toda una vida, empezando por la que me dio a luz, que de una u otra forma no haya estado presente este finde, que estoy desbordado, que este fin de semana casi justifica un año sabático, que ya no sé qué decir.

No voy a dar las gracias, porque estas cosas no se agradecen se disfrutan y yo lo he disfrutado tanto que me cuesta creérmelo. PORQUE LA FELICIDAD INDIVIDUAL NO MERECE LA PENA, de verdad que no y a los que se han escapado este fin de semana porque no estábamos en la misma ciudad y a los que si lo estaban pero tampoco ha podido ser, que estén atentos, que el invierno es muy largo y no se volverán a escapar.

Sería fácil poner una canción de Sabina, pero lo dejaremos para otra ocasión, lo hemos utilizado de pretexto y ha quedado bien.

No me sale que poner...escuchadla hasta el final